La Violencia Domé³´ica ?en Republica Dominicana
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El í®¤ice de violencia domé³´ica en ?Am鲩ca Latina? supera? el 30% de las mujeres abusadas, Rep?a Dominicana? no escapa de ello, tanto es así ±ue el paí³ se encuentra alarmado, debido a los casos que han aparecido en estos ?os añ¯³¬ uno de los ?má³ sonados fue la muerte ?del empresario arenero José ƒastro ocurrido en el ?2003 muerto por Elisa Deidania Gonzᬥz, empleada domé³´ica de casa del mismo, tras un plan dirigido por la familia del empresario despué³ de un largo proceso de maltrato sometidos tanto su esposa como sus hijos; otro caso reciente muy mencionado fue el de ????Dolfi A. Gonzᬥz, a quien su compañ¥²¯ Gregorio con quien vivió ¤¥sde los 14 añ¯³ ,(ahora tiene 19 ) le mutiló ¡bas manos, actualmente Dolfi teme a la venganza de la familia de su exmarido:? Cuando encendemos el televisor y vemos estos casos nos horrorizamos, sobre todo porque vemos un conglomerado de situaciones ante las que somos impotentes.
Si vemos el tema en sentido general como paí³» hemos avanzado bastante se ha creado organizaciones que defienden los derechos de la mujer, y la ley ?está ³iendo mucho menos flexibles con los autores de estos crí¥nes.
Pero Republica Dominicana es un paí³ totalmente machista ; y la mayoria de la població® ¡dulta de este paí³ ha sido criada en? este ambiente; desde pequeñ¡³ estuvimos acostumbradas a? ver a nuestras madres demostrar con actos de humildad; ?honor y honra a sus compañ¥²¯s, crecimos viendo la actitud de los cemé®´ales que con gran orgullo desplegaban sus actos de poder como pavo real.? Hoy por hoy ?vivimos en una sociedad moderna donde la mujer ha demostrado la gran capacidad que posee para liderar, dirigir ; ?en muchas ocasiones con mayor eficiencia y eficacia que el hombre moderno; pero aun debe lidiar con el peso del machismo que se presenta ante cada escenario de su vida: su casa, su hogar, sus hijos, su oficina.? Es preocupante encender el televisor y ver como un Semental Dominicano mata a su pareja, a veces a sus hijos y en ocasiones el muy cobarde, o no se si decir ignorante, ??a si mismo; como mujeres nos estremecemos ante lo que vemos como un acto extraordinario de brutalidad, pero sobre todo producto de una cultura errada donde no se le enseñ¡ ¡l hombre en que caso debe usarse la palabra perder o ganar, ?que el llorar forma parte de la dignidad humana, ?y que es una placa por haber perdido la batalla; que demostrar afecto, reí²¬ llorar, sufrir? son una plena demostració® ¤e vida y que ??por lo tanto muchas veces significa ganar .
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Independiente del papel fundamental que en este proceso deben jugar los medios de comunicació®¬ la justicia ,? la educació®¬ se deben forjar las raí£¥s, nuestro paí³ necesita concientizarse? de los origenes de este grave problema; de nada nos sirve crear instituciones que regulen ?los casos de violencia domé³´ica, si no se trata de enseñ¡² a la població® ¡ educar a sus hijos; o sea el origen de este problema está ¥n nuestra educació® ¹ debemos crear las condiciones para que nuestro hijos vean la vida de manera distinta a sus padres.? Tenemos el deber de fomentar una sociedad mejor, cambiando los patrones impuestos por una sociedad errada..
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Es responsabilidad de todos, si no construir un mundo mejor; hacer de nuestros mundos algo mejor.; no jugar un papel indiferente, ?fomentar una cultura má³ libre de la ignorancia, má³ humana y má³ conocedora de nuestra realidad como seres humanos, ayudar a crear seres humanos capacitados ?par para vivir en un mundo en evolució® £omo determinante de nuestras posiciones ante la misma vida.
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